En resumen: para tener persianas inteligentes no hace falta rehacer nada: si las persianas ya son eléctricas, la inteligencia se añade encima del motor que ya está. Los caminos son tres, por orden de invasividad: un módulo tras el interruptor existente (el mundo de Sonoff y Shelly), un motor de radio con el hub del fabricante (el esquema de Somfy con TaHoma y similares) o un sistema domótico completo que gobierna persianas, luces y clima desde un único puesto de mando. Con los tres llegas a la app, los horarios, las escenas y los comandos de voz con Alexa y Google; cambian el coste, la obra necesaria y lo abierto que queda el sistema. Si tus persianas todavía son manuales, el primer paso es otro: motorizarlas.
Una aclaración de transparencia antes de entrar en materia: 1Control no fabrica motores de persianas y sus dispositivos no están pensados para controlarlos: esta guía es neutral. Nuestro terreno son las puertas de garaje y los portones — hablamos de ellos solo donde el proyecto de casa inteligente los cruza —. Sin clasificaciones y sin "el mejor módulo": solo los criterios para elegir el camino adecuado para tu casa.
Tres caminos para unas persianas inteligentes
Los tres caminos presuponen lo mismo: un motor ya instalado. Si tus persianas todavía funcionan con cinta o manivela, empieza por la guía para motorizar persianas y vuelve aquí después: ningún módulo inteligente sube un paño a mano. Para elegir entre los tres pesan tres variables: el presupuesto, la obra que estás dispuesto a asumir y hasta qué punto quieres que el sistema quede abierto a marcas distintas.
- Módulo tras el interruptor. Un pequeño relé para persianas — Sonoff, Shelly y similares — se esconde en la caja del interruptor existente y se conecta entre la línea y el motor cableado. El interruptor sigue funcionando como siempre; además llegan la app, los horarios, la posición en porcentaje y la voz. Es el camino más económico y menos invasivo, y el que desarrollamos en esta guía.
- Motor de radio + hub del fabricante. Si el motor es de radio (o lo estás eligiendo ahora), el fabricante suele ofrecer su propio hub — el esquema de Somfy con TaHoma, pero también Nice, Bubendorff y otros tienen su ecosistema — que lleva las persianas a la app y a los asistentes de voz. Máxima coherencia y soporte oficial; el perímetro es el del ecosistema de la marca.
- Sistema domótico completo. Instalación de bus (KNX y similares) o plataformas como Home Assistant: persianas, luces, clima y sensores en un único puesto de mando, con lógicas finas ("cierra si el viento supera el umbral"). Es el camino más potente y más exigente: para proyectarlo con un profesional si hablamos de instalación, o para aficionados avanzados si hablamos de plataformas de software.
Módulos tras el interruptor: los requisitos antes de comprar
El camino del módulo es el más transitado porque parte de lo que ya existe: el motor cableado y su interruptor. Antes de pedir nada, tres comprobaciones honestas — las mismas que un instalador haría por ti.
- Motor ya eléctrico, con mando cableado. El módulo pilota la subida y la bajada del motor: hace falta un motor alimentado y cableado hasta el interruptor. En los motores de radio, sin cables en la pared, el módulo clásico no tiene dónde ponerse: ahí el camino natural es el hub del fabricante.
- El neutro en la caja. Casi todos los módulos wifi necesitan fase y neutro para alimentarse. En muchas cajas de mecanismos el neutro está; en instalaciones antiguas, detrás del interruptor puede pasar solo la fase interrumpida. Se comprueba abriendo el mecanismo — con la corriente cortada — o con una foto al electricista: si el neutro falta, hay que llevarlo, y ese trabajo es de profesional.
- Conmutadores y varios puntos de mando. Si la misma persiana se maneja desde dos puntos, el esquema de conexión cambia y no todos los módulos lo resuelven con elegancia: es un detalle que se comprueba en la documentación del módulo antes de la compra, no después.
Superadas las comprobaciones, queda la parte agradable: el módulo se calibra midiendo los tiempos de recorrido y, desde ese momento, la persiana se lleva "al 40%" desde la app, se programa con el amanecer y el atardecer, entra en las escenas y responde a Alexa y Google Home ("Alexa, baja las persianas del dormitorio"). Es también la respuesta más sencilla a la pregunta que trae aquí a muchos lectores — cómo controlar las persianas desde el móvil —: no hace falta cambiar el motor, hace falta darle una interfaz. Y la domótica para persianas sigue siendo un gasto contenido y reversible: si te mudas, el módulo se va contigo.
Motorizar persianas wifi: qué significa exactamente
La búsqueda "motorizar persianas wifi" mezcla dos proyectos distintos, y conviene separarlos antes de gastar. Si la persiana es manual, lo que buscas es un motor: existen motores tubulares con wifi integrado que hablan directamente con el router y con la app del fabricante, sin módulos ni hubs de por medio. La elección — par, medidas, estado del eje — es la de cualquier motorización, y la contamos en la guía dedicada. Si la persiana ya es eléctrica, no necesitas otro motor: el módulo wifi tras el interruptor añade la conexión por mucho menos.
Dos consejos de campo antes de decidirte por el wifi. El primero, la cobertura: el módulo vive detrás de la placa y el motor wifi dentro del cajón, dos sitios donde la señal de 2,4 GHz llega peor que en el salón. Comprueba la cobertura en el punto exacto antes de comprar, porque una persiana que se queda sin red es un interruptor caro. El segundo, la alternativa por radio dedicada: las versiones con protocolos como Zigbee piden una pasarela, pero descargan la red wifi, alargan el alcance y en varios ecosistemas permiten control local sin depender de la nube del fabricante. En cuanto a cuotas, la norma en este mundo suele ser la contraria a la de las cámaras: app y control básico gratuitos, con servicios cloud opcionales — compruébalo igualmente en la letra pequeña antes de comprar.
¿Estás domotizando las persianas? El garaje y el portón quedan fuera del sistema de las persianas
Y aquí es donde el proyecto inteligente cruza nuestro terreno. Cuando las persianas empiezan a responder a la app, la siguiente pregunta llega sola: "¿y el portón? ¿y el garaje?". El instinto es intentar meterlos en el mismo sistema — un módulo también para ellos, una integración, un puente —. La realidad es más simple: el garaje y el portón no forman parte del sistema de las persianas y no tienen por qué entrar en él. Ya están automatizados por su cuenta, con una centralita y un receptor de radio que hablan con sus mandos: lo que les falta no es domótica, es solo el móvil.
Para añadirlo existe un dispositivo dedicado: 1Control SOLO se añade al automatismo existente comportándose como un mando más — es compatible con más de 800 modelos de mando, rolling code incluido —, sin tocar la centralita, sin módulos que cablear y sin sistema que ampliar. Se paga una sola vez, sin cuotas; desde la app compartes el acceso con la familia de forma gratuita y revocable y, con el hub LINK, llegan la apertura a cualquier distancia y los comandos de voz. Y aquí la misma honestidad que pedimos a los demás: SOLO está diseñado y documentado para puertas automáticas, garajes, basculantes y barreras: no lo proponemos para los motores de las persianas. Cada mundo con su herramienta.

¿Persianas motorizadas? El garaje y el portón ya se abren desde el móvil
Mientras haces inteligentes las persianas con su propio sistema, los accesos exteriores no deben quedarse atrás: 1Control SOLO se añade al automatismo existente del garaje o del portón sin tocar la centralita, con accesos compartidos gratuitos y revocables. Comprueba en segundos si tu automatismo es compatible. Pago único y sin cuotas.
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Qué hace 1Control — y qué no, dicho claro
Para no dejar ambigüedades, el perímetro exacto. Qué hace: SOLO abre desde el móvil los accesos con automatismo de radio — el portón de la entrada, la puerta del garaje, la basculante, la barrera — por Bluetooth cifrado que funciona incluso sin Internet; con LINK se añaden el control a cualquier distancia y los asistentes de voz; los accesos compartidos con familiares e invitados son gratuitos y revocables. Qué no hace: no controla los motores de las persianas, no pilota luces ni enchufes, no sustituye a un sistema domótico. No es un límite escondido al fondo de una ficha técnica: es una decisión de diseño. Preferimos hacer bien una sola cosa — los accesos — antes que prometerlo todo; para las persianas, los caminos correctos son los tres de arriba.
Conviven: rutinas de mañana y de noche, cada uno en su sistema
La buena noticia es que los dos mundos conviven sin integrarse. Por la mañana las persianas se levantan solas con la rutina programada en la app de su módulo o de su hub; al salir de casa, el portón se abre con SOLO, desde la app o con la voz. Por la noche, la escena de "buenas noches" baja los paños, y el garaje queda cerrado por su cuenta. Ninguno de los dos sistemas sabe que el otro existe, y no es un defecto: es la manera más robusta — y más económica — de tener una casa que funciona, sin un único punto de fallo que lo gobierne todo. El punto de encuentro práctico son los asistentes de voz, donde los comandos de ambos mundos conviven codo con codo; y sobre cómo ordenar persianas y accesos en las escenas sin mezclar los planos, la guía sobre casa inteligente y domótica: las diferencias pone los conceptos en orden.
Preguntas frecuentes
¿Cómo automatizar las persianas?
Con un motor y una capa inteligente encima. Si la persiana ya es eléctrica con motor cableado, la vía más directa es un módulo para persianas tras el interruptor — el mundo de Sonoff y Shelly —, que añade app, horarios, posición en porcentaje y comandos de voz con Alexa y Google Home. Si el motor es de radio, el camino natural es el hub de su fabricante. Y si el proyecto abarca toda la casa, un sistema domótico completo une persianas, luces y clima en un único puesto de mando. En los tres casos, las comprobaciones importantes van antes de la compra: motor, neutro en la caja del interruptor y puntos de mando.
¿Qué necesito para unas persianas wifi?
Un motor y una conexión. Si la persiana ya es eléctrica, basta un módulo wifi tras el interruptor: necesita fase y neutro en la caja y buena cobertura de 2,4 GHz justo detrás de la placa. Si la persiana es manual, existen motores tubulares con wifi integrado que hablan directamente con el router, sin hub. Las versiones con protocolos de radio dedicados, como Zigbee, piden una pasarela, pero descargan la red y alargan el alcance. La app y el control básico suelen ser gratuitos; comprueba antes de comprar qué servicios cloud son opcionales y cuáles no.
¿Puedo hacer inteligentes unas persianas manuales?
No directamente: los módulos y los hubs comandan un motor, y una persiana de cinta o manivela no lo tiene. El camino correcto tiene dos etapas: primero la motorización — motor tubular en el eje o recogedor de cinta eléctrico, como explicamos en la guía para motorizar persianas — y después la capa inteligente sobre el motor. Si partes de cero y ya sabes que quieres persianas conectadas, elige hoy un motor cableado para combinarlo con un módulo, o un motor de radio con el hub del fabricante: evitas pagar dos veces.
¿Puedo controlar las persianas con 1Control SOLO?
No, y preferimos decirlo claramente: SOLO está diseñado y documentado para puertas automáticas, garajes, basculantes y barreras: no lo proponemos para los motores de las persianas. Para las persianas están sus sistemas: interruptores y módulos dedicados, motores de radio con sus mandos o los hubs del fabricante. SOLO resuelve un problema distinto y complementario: añade el móvil a los accesos ya automatizados — el portón, la puerta del garaje, la barrera — comportándose como un mando más, sin tocar la centralita y sin cuotas.
Conclusión
Las persianas inteligentes son uno de los proyectos más agradecidos de la casa conectada, precisamente porque no piden rehacer nada: un módulo tras el interruptor si el motor es cableado, el hub del fabricante si es de radio, la domótica completa si el proyecto es más ambicioso. Las comprobaciones que cuentan van todas antes de la compra — motor, neutro, conmutadores, cobertura wifi — y los trabajos eléctricos, cuando hacen falta, se dejan en manos de quien los hace por oficio. En lo demás, mantén los planos separados: las persianas en su sistema, el portón y el garaje en el suyo, con SOLO llevándolos al móvil sin esperar — ni complicar — el sistema domótico. La mejor casa inteligente no es la que lo mete todo en una única app: es aquella en la que cada cosa funciona incluso cuando las demás se paran.