Has comprado un mando nuevo para la puerta del garaje, has seguido al pie de la letra el procedimiento para darlo de alta y el receptor responde con un parpadeo rápido del LED: el código no se guarda y la puerta no se mueve. Antes de culpar al mando, considera la explicación más frecuente: la memoria del receptor está llena y el receptor no admite más mandos. Cada receptor conserva un número finito de códigos: agotados los huecos, rechaza cualquier alta nueva.
En esta guía vemos cómo reconocer los síntomas de la memoria llena, cuántos mandos caben de verdad en un receptor, por qué en muchos modelos no se puede borrar un solo mando (sino resetear toda la memoria), y una tercera vía de la que casi nadie habla: clonar un mando que ya está dado de alta no ocupa ningún hueco. Es el principio de 1Control SOLO, que duplica un mando existente y traslada la gestión de las personas a la app, sin tocar el receptor.
Una aclaración tranquilizadora: la memoria llena no es una avería. Los mandos ya dados de alta siguen funcionando con normalidad; el límite afecta solo al alta de códigos nuevos.
Los síntomas de la memoria llena
La señal más típica aparece durante el alta. Pulsas el botón de aprendizaje del receptor y, en lugar de la confirmación habitual —LED fijo o parpadeo lento, según el modelo—, obtienes un parpadeo rápido o una secuencia anómala: muchos receptores avisan así de que no queda sitio. En los cuadros de maniobras con display aparece en cambio un código de error o una indicación de memoria agotada; la sigla exacta figura en el manual.
El segundo síntoma es el alta que «parece» salir bien pero no deja rastro: el mando nuevo no abre. Si todos los mandos antiguos funcionan con normalidad y el nuevo no se registra ni tras varios intentos, la memoria llena es el sospechoso número uno.
Antes de dar el diagnóstico por bueno, descarta las causas más simples: una pila gastada en el mando nuevo (aquí tienes la guía para cambiar la pila del mando del garaje), una frecuencia o un protocolo que el receptor no entiende, o demasiada distancia durante el aprendizaje. Y si el que ha dejado de funcionar es un mando ya dado de alta, el problema es otro: empieza por nuestro diagnóstico guiado del mando de garaje que no funciona.
¿Cuántos mandos admite un receptor?
Depende del modelo, y la horquilla es amplia: desde los 16-32 códigos de los receptores más antiguos o básicos hasta los 512 de los modelos avanzados o con memoria ampliada, pasando por los muchos receptores residenciales que se quedan entre 30 y 100. El dato exacto («número máximo de códigos memorizables») está en el manual o en la ficha técnica.
| Tipo de receptor | Capacidad típica | Dónde se encuentra |
|---|---|---|
| Receptores básicos o antiguos | 16-32 códigos | Instalaciones residenciales antiguas |
| Receptores residenciales actuales | 30-100 códigos | Chalés, comunidades pequeñas, garajes |
| Receptores avanzados o ampliados | hasta 512 códigos | Garajes comunitarios grandes, accesos colectivos, empresas |
Dos detalles sorprenden a menudo. El primero: los códigos rolling code ocupan más memoria que los de código fijo, así que un mismo receptor puede admitir menos mandos en modo rolling de lo que promete la cifra del catálogo. El segundo: en muchos receptores cada botón dado de alta consume un hueco —un mando registrado en dos canales ocupa dos posiciones, no una—. Así es como un receptor «de 30 códigos» se llena con una quincena de mandos.
Borrar un solo mando vs resetear el receptor
Aquí llega la parte que nadie cuenta antes de comprar: muchos receptores no permiten borrar un solo mando desde el panel. El botón de aprendizaje ofrece a menudo exactamente dos operaciones: dar de alta un código o vaciar toda la memoria.
Donde el borrado selectivo existe, suele exigir una de estas condiciones: tener físicamente en la mano el mando que quieres eliminar (el procedimiento le pide retransmitir su código), conocer la posición del código en la memoria (si el instalador la anotó), o disponer de herramientas de profesional: programadores, software de gestión, tarjetas de memoria extraíbles.
La paradoja salta a la vista: el momento en que más te interesa borrar un mando es cuando se ha perdido o lo han robado, es decir, justo cuando no puedes hacer que transmita. En esa situación, en la mayoría de los receptores, la única vía segura es el reset total: se borra todo y se vuelven a dar de alta, uno a uno, todos los mandos restantes. En un chalé con tres mandos es media hora de paciencia; en un garaje comunitario con cincuenta usuarios es un pequeño proyecto, entre censo de mandos y visita del técnico.
Cómo se comportan los receptores más comunes
Los procedimientos exactos cambian de un modelo a otro: lo que sigue sirve para orientarse y debe verificarse siempre en el manual de tu receptor. Dos advertencias antes de empezar: si el cuadro es el de la comunidad, hace falta la autorización del administrador; y si para llegar al receptor hay que abrir el cuadro eléctrico, corta la corriente; ante la duda, llama a un técnico.
- Nice (receptores enchufables como el OXI): el alta se hace desde el botón del receptor o «a distancia», usando un emisor ya habilitado cerca de la puerta; el borrado total se ejecuta con pulsaciones prolongadas del botón según la secuencia del manual. Capacidad y modos de alta (Modo I / Modo II) dependen del modelo.
- CAME (cuadros como el ZBX7N): la parte de radio va en una tarjeta enchufable y los mandos se registran desde los controles del cuadro; capacidad y procedimientos dependen del cuadro y de la tarjeta montada; el manual recoge alta y borrado.
- FAAC: según el sistema de radio, existen mandos «máster» capaces de dar de alta mandos nuevos por radio sin abrir el cuadro; la gestión fina de los códigos individuales pasa en general por las herramientas de instalador.
- BFT (receptores Clonix, mandos Mitto): la plataforma contempla la clonación de emisores y memorias de distintos tamaños; también aquí, alta y borrado están descritos en el manual del receptor concreto.
Si la instalación es tuya y el receptor aún tiene huecos libres, dar de alta un mando suele estar al alcance de cualquiera: lo explicamos paso a paso en la guía de programación de mandos de garaje y cancela. Si la memoria está llena, en cambio, conoce la alternativa siguiente antes de resetear nada.
La tercera vía: añadir usuarios sin ocupar ni un hueco
Hay un detalle técnico que le da la vuelta al problema: el receptor cuenta códigos, no personas. Si clonas un mando que ya está en la memoria, para el receptor no cambia nada: ve llegar el mismo código de siempre. Cero huecos nuevos ocupados, cero intervenciones en el cuadro.
Ese es exactamente el principio de 1Control SOLO: un abrepuertas inteligente Bluetooth que se instala cerca de la puerta y copia la señal de un mando existente —admite más de 800 modelos de mandos, de código fijo y rolling code—. No requiere cablear la centralita ni Wi-Fi en la puerta, funciona con dos pilas alcalinas tipo C que duran unos dos años con un uso medio y gestiona hasta 4 puertas distintas. Los mandos originales siguen activos.
La diferencia de verdad está en la gestión de las personas. Desde la app 1Control compartes el acceso por número de teléfono, con usuarios ilimitados y compartidos gratuitos: fijas franjas horarias y caducidades, revocas un acceso al instante —sin tocar el receptor, sin objetos que recuperar— y consultas el historial de aperturas. Y se paga una sola vez, sin cuotas.
El requisito es uno: un mando que funcione y que ya esté dado de alta para clonarlo. Antes de comprar, comprueba la marca y el modelo en la página de compatibilidad 1Control; y para el detalle de la clonación tienes nuestra guía para copiar el mando del garaje en el móvil.
Garaje comunitario: 50 mandos, un receptor
El garaje comunitario es el escenario donde la memoria llena hace más daño. Llega una familia nueva, su mando no se da de alta, y arranca la cadena: aviso al administrador, presupuesto del técnico, y el descubrimiento de que para hacer sitio hay que vaciar la memoria y convocar a todos los vecinos para reprogramar cincuenta mandos.
Con la clonación el problema se descompone: cada familia clona su propio mando ya dado de alta y añade a sus usuarios desde la app —la pareja, los hijos, los abuelos—. La instalación común queda exactamente como está: sin junta de vecinos, sin tocar el cuadro comunitario, sin ocupar ni un hueco más.
El mismo esquema funciona para un B&B o un alquiler vacacional —accesos de huéspedes que caducan solos en el check-out, sin mandos que entregar y recuperar— y para la familia con un segundo coche que autorizar.
Un límite hay que decirlo con claridad: la clonación presupone un mando que funcione y que ya esté registrado. Si no tenéis ninguno —todos perdidos, o instalación recién estrenada—, el paso por el receptor (o por el técnico) sigue siendo obligatorio.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si la memoria del receptor está llena?
El síntoma clásico es el alta rechazada: al pulsar el botón de aprendizaje, el LED responde con un parpadeo rápido o una secuencia anómala en lugar de la confirmación, o el mando nuevo completa el procedimiento pero no abre. Los cuadros con display muestran un código de error. Los mandos ya dados de alta siguen funcionando con normalidad.
¿Cuántos mandos admite el receptor de un garaje?
Desde 16-32 códigos en los modelos básicos hasta 512 en las unidades avanzadas o ampliadas; muchos receptores residenciales se quedan entre 30 y 100. Los códigos rolling code ocupan más memoria y en muchos receptores cada botón dado de alta consume un hueco, así que la capacidad práctica suele ser inferior a la del catálogo.
¿Se puede borrar un solo mando del receptor?
Depende del modelo: muchos receptores solo ofrecen el borrado total de la memoria. Donde existe el borrado selectivo, exige por lo general el mando en la mano, su posición en la memoria o herramientas de instalador. Para un mando perdido o robado, en la mayoría de los modelos la vía segura es el reset completo y volver a dar de alta todos los mandos restantes.
¿El receptor pierde los mandos si se va la luz?
No: los códigos se conservan en una memoria no volátil y sobreviven a apagones y desconexiones largas. La memoria solo se vacía con el procedimiento de borrado voluntario.
¿Clonar un mando ya dado de alta ocupa otro hueco de memoria?
No. El receptor reconoce el código, no el objeto que lo transmite: el clon de un mando que ya está en la memoria se ve como el mando original. Por eso dispositivos como 1Control SOLO añaden móviles y usuarios ilimitados sin tocar la memoria del receptor.
Conclusión
La memoria llena de un receptor tiene tres salidas. La primera, liberar espacio, cuando el modelo lo permite. La segunda es el reset total con reprogramación completa: a veces inevitable, siempre a planificar, sobre todo con muchos usuarios. La tercera, la única que no toca la instalación, es dejar de ocupar huecos: clonar un mando ya dado de alta y gestionar a las personas desde la app, con compartidos, caducidades y revocación inmediata.